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Todo empezó en el 2013, cuando tenía 24 años, nunca antes me había subido a un avión y tampoco conocía el mar, llevaba solo 3 meses en mi primer empleo como ingeniero de calidad de software subcontratado en un importante banco de Colombia, mi salario en ese entonces era de un poco menos de 3 salarios mínimos, eso sí había ahorrado casi todo porque en ese entonces vivía con mis padres y pensaba en irme para Uruguay o Canadá (lo logré) . En este primer post trataré de contarles qué ver en Cancún.

¿Por qué viajé?

En esa época estaba con mi tesis de la universidad (Distrital), hice un poster y me presenté a un concurso, me gané la participación en una conferencia que se realizaría en Cancún, no lo podía creer, saldría por primera vez del país y conocería el mar, uno de los sueños de casi todo mortal. El problema era que la universidad no me iba a ayudar con dinero, así que tuve que costearme todo por mi cuenta.

Lo primero fue sacar el pasaporte, un proceso simple en la cancillería, afortunadamente México no exigía visa así que no se necesitaban más papeles, me puse a la tarea de buscar los pasajes usando una de esas páginas que compara tiquetes y de las que hablaremos luego. Compré los pasajes para volar con COPA Airlanes, el trayecto era Bogotá – Ciudad de Panamá – Cancún, nunca voy a olvidar la excitación y ansiedad que me producía saber que viajaría por primera vez al extranjero, ni siquiera tenía una maleta de viaje así que un amigo me prestó una de mochilero donde empaqué mi poca ropa y lo necesario para estar 4 días en Cancún.

Cancún

Cancún es una ciudad turística por excelencia, desde el aeropuerto hay varias opciones para llegar a los hoteles o al centro de la ciudad, la más barata es el autobús público (camiones), el precio es de alrededor de 70 pesos mexicanos, o pueden tomar taxi, o esos carritos privados que están a la espera en cualquier aeropuerto. Como era inexperto en el tema e iba medio asustado opté por el carrito privado que me llevó a mi hotel por unos módicos 25 USD, ¡25! Eso era un montón de dinero para el presupuesto que llevaba. Sin embargo poco me importó mientras iba viendo por la ventana como avanzábamos por el Bulevar Kukulcán, la avenida que lleva hasta el centro y desde donde se ven todos los hoteles y las playas de Cancún, algo que jamás había visto antes.

El hotel era un hotel de 3 estrellas con lo suficiente para pasar los cuatro días, tenía acceso a una pequeña playa y desayuno buffet que aproveché al máximo (siempre es una buena idea tener desayuno buffet y desayunar lo mejor posible para evitar gastos en mecato). Recuerdo perfectamente el calor medio insoportable y la brisa del mar que ayudaba a refrescar, el hotel quedaba más cerca a la ciudad que al aeropuerto y a unos 5 kilómetros del hotel que alojaba la conferencia (LACCEI 2013) donde tenía que presentar mi trabajo, decidí caminar para conocer, caminé por todo Kukulcán, a lado derecho se veía el mar y al izquierdo la laguna Nichupte, podrán imaginarse el espectáculo maravilloso de estar rodeado de dos cuerpos de agua majestuosos adornados con hoteles de todas las estrellas posibles.

De la conferencia salí a eso de las 7 de la noche y experimenté por primera vez algo estúpendo, la luz del sol a esas horas de la noche, igual que en otros países, en verano se mueven las horas para aprovechar la luz solar, así que tenía tiempo de sobra para ir a conocer mi primera playa propiamente dicha: Playa Delfines.

Las playas de Cancún

Era agosto así que no estaba en temporada alta, además dada la hora, la situación era perfecta, la playa estaba prácticamente vacía, me quité los zapatos y me dediqué a andar por la arena como nunca antes lo había hecho, esperé lo suficiente para ver el atardecer, serían ya las 8:30 quizás las 9:00, aprecié el atardecer del mar Caribe y me di a la tarea de tomar un camión de vuelta y buscar algo para comer. Recuerdo que entré a un pequeño restaurante llamado «Las Quekas» allí comí lo que parece ser típico, quesadillas de res y de chorizo que vienen servidas en un plato plástico recubierto de bolsas plásticas para evitar ser lavadas cada vez. Excelente forma de terminar mi primer día en el extranjero.

El segundo día también fui a la playa, Playa Tortugas y Playa Langostas, ambas playas de arena blanca e igual de tranquilas a la primera. A todas estas playas es posible llegar usando la ruta circular R-3 que recorre la avenida principal de la ciudad. Además hay otras cuantas playas como Caracol, Marlín y Gaviota Azul, todas hacen parte de la misma linea costera.

Después de pasar un rato en el hotel de la conferencia, en la noche caminé nuevamente por el Bulevar, al buscar comida esta vez opté por comida rápida gringa por una razón que explicaré, en McDonalds se podía pagar con dólares gringos (que era la moneda que llevaba) y te devolvían en pesos mexicanos y la tasa de cambio es mucho mejor que la de una casa de cambio, entonces lo vi como una opción muy viable para hacer el cambio de moneda y calmar el hambre, dos pájaros de un tiro. Caminando por el Bulevar llegué a un centro comercial, tal vez uno de los más lujosos que he visitado hasta ahora, La Isla Shopping Village, ahí me dí el lujo de comerme un conito de McDonalds para cambiar algo más de dinero !qué trucazo¡. El ambiente del sitio es increíble porque está repleto de turistas y locales, hay tiendas de todo tipo, una especie de canal artificial dentro del edificio y unas estatuas muy simpáticas, algunas con personajes de dibujos animados.

Después seguí mi camino hacía el hotel y sucedió algo increíble, empezó una llovizna ligera, busqué algún sitio de refugio pero la lluvia venía con viento y terminé empapado, después de un rato y al ver que no daba tregua seguí caminando pero la lluvia solo se puso más intensa hasta el punto que había rayos en el horizonte y yo estaba completamente mojado. Me encontré a una persona en el camino y le pregunté si era normal esa lluvia, me contestó que era un ciclón que estaba golpeando Cancún por eso días, yo no podía creerlo, un ciclón. Ahí decidí que si quería llegar vivo mejor tomaba bus hasta el hotel.

Así completé la primera parte de mi primer viaje, mojado, ligeramente asustado por los truenos y los rayos, la lluvia no cesó en toda la noche, quedé impresionado por todo lo que había visto pero ante todo feliz y completamente satisfecho de haber invertido lo poco que había ahorrado en ese primer viaje donde descubrí muchas cosas que antes solo había visto por televisión.

por Camilo J

Ingeniero de sistemas con más ganas de viajar que trabajar ¿Ya leiste mi libro? https://www.amazon.com/dp/B0B4YR7KLM

2 comentario en “Cancún, mi primer viaje”

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